Placas solares y punto de recarga a la vez: la guía para montar el sistema completo en casa

Coche eléctrico enchufado a un punto de recarga en el garaje de una vivienda de Euskadi con placas solares en el tejado

Hay un dato que casi nadie tiene en cuenta cuando se compra un coche eléctrico: alrededor del 80% de las recargas se hacen en casa, no en electrolineras. Tu garaje va a ser tu gasolinera durante los próximos diez años. Y si esa gasolinera se llena con electricidad de la red, sigues pagando la factura de siempre; si se llena con el sol de tu tejado, dejas de pagarla.

Por eso cada vez recibimos más llamadas del mismo tipo: «voy a poner placas y también quiero el cargador, ¿lo hago todo junto o por separado?». La respuesta corta es júntalo. La respuesta larga es esta guía: te contamos, paso a paso, cómo se monta una instalación solar y un punto de recarga como un solo sistema en una vivienda de Euskadi.

¿Por qué compensa hacerlo todo a la vez?

No es solo comodidad. Cuando placas y cargador se proyectan juntos, cambian tres cosas:

  • Se dimensiona una sola vez: el número de paneles se calcula ya contando con los kilómetros que vas a hacer, no «a ver si luego llega».
  • Se toca el cuadro eléctrico una sola vez: inversor y punto de recarga comparten la misma intervención, las mismas canalizaciones y el mismo día de obra.
  • La carga solar funciona desde el primer día: los equipos se eligen para que se entiendan entre sí. Cuando el cargador llega dos años después, muchas veces no hay forma de que hablen con el inversor sin cambiar cosas.

Un sistema pensado a la vez cuesta menos y rinde más que dos instalaciones sumadas.

Paso 1: dimensiona las placas contando ya con el coche

Casa en Euskadi con placas solares en el tejado y un coche eléctrico cargando en la entrada

Un coche eléctrico de uso normal consume entre 2.000 y 3.000 kWh al año. Para que te hagas una idea, eso es prácticamente duplicar el consumo eléctrico de una vivienda media. Si dimensionas la instalación como si el coche no existiera, te quedarás corto.

En Euskadi, cada kWp instalado produce al año, según los datos oficiales de PVGIS (el simulador de la Comisión Europea):

CiudadProducción anual por kWp
Bilbao~1.154 kWh
Donostia~1.163 kWh
Vitoria-Gasteiz~1.264 kWh

Sí, has leído bien: Vitoria produce casi un 10% más que Bilbao. El clima continental de Álava tiene más horas de sol despejado que la cornisa atlántica. Es uno de esos matices que solo aparecen cuando alguien calcula tu caso concreto en lugar de aplicar una media nacional.

Con esos números, cubrir el coche pide entre 2 y 3 kWp adicionales, es decir, unos 4 a 6 paneles más de los que necesitarías sin coche eléctrico.

Paso 2: elige la potencia del cargador (y no te pases)

Aquí es donde más dinero se tira. La tentación es pedir el cargador más potente disponible, y casi siempre es un error.

PotenciaSuministroAutonomía por hora de carga
3,7 kWMonofásico20-25 km
7,4 kWMonofásico40-45 km
11 kWTrifásico60-70 km
22 kWTrifásico120-140 km

Dos avisos honestos:

El primero: en monofásico no se puede pasar de 7,4 kW. Las potencias de 11 y 22 kW exigen suministro trifásico, que muchos chalets tienen pero la mayoría de viviendas no.

El segundo, y el que más sorprende: el límite normalmente no es el cargador, es el coche. Modelos muy vendidos como el MG4, el Hyundai Ioniq 5 o el Kia EV6 tienen un cargador interno que no admite más de 7,4 kW en corriente alterna. Le pones un wallbox de 22 kW y cargarán exactamente igual que con uno de 7,4 kW, pero habrás pagado tres veces más.

Para el 90% de las viviendas, 7,4 kW monofásico es la respuesta correcta: con una noche de enchufe recuperas cerca de 400 km. Si quieres ver el detalle de equipos y modelos, lo tienes en nuestra página de instalación de puntos de recarga para coches eléctricos.

¿Tengo que ampliar la potencia contratada?

Es la duda más frecuente, y la respuesta suele ser no. Existe la gestión dinámica de carga: un sensor mide en tiempo real lo que está consumiendo la casa y le dice al cargador cuánta potencia puede coger sin que salte el diferencial general.

En la práctica, si estás con el horno y la vitrocerámica encendidos, el coche baja el ritmo; cuando os vais a dormir, sube a tope. No notas nada, no te quedas sin luz y no pagas más término fijo todos los meses. Es de las mejores inversiones pequeñas de toda la instalación.

Paso 3: el cuadro eléctrico, donde se juega la seguridad

Cargador de coche eléctrico instalado en un garaje junto al cuadro eléctrico con sus protecciones

Esta parte no se ve, no sale en las fotos y es la que de verdad distingue una instalación bien hecha de una chapuza. La ITC-BT-52 del Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión exige, para un punto de recarga doméstico:

  • Circuito exclusivo: el cargador va en su propio circuito, el llamado C13. No se cuelga de un enchufe existente ni se comparte con otros consumos.
  • Diferencial propio de 30 mA: cada punto de recarga se protege individualmente, con un diferencial que no comparte con nada más de la casa.
  • Protección frente a corriente continua residual: aquí hay mucha confusión. Hace falta un diferencial tipo Bo bien un tipo A si el cargador ya integra la detección de fugas de 6 mA en continua. La mayoría de wallboxes actuales la integran, así que suele bastar con el tipo A. Cualquiera que te diga que «siempre hace falta un tipo B» está simplificando de más.
  • Protección contra sobretensiones, tanto transitorias (el rayo) como temporales.

Cuando la instalación fotovoltaica y el cargador se montan juntos, todo esto se resuelve en una sola intervención sobre el cuadro. Cuando llegan por separado, hay que volver a abrirlo y rehacer parte del trabajo.

Paso 4: activa la carga con excedente solar

Este es el punto que convierte dos aparatos en un sistema. La carga con excedente consiste en que el cargador detecte cuánta energía te está sobrando en cada momento y meta exactamente esa cantidad al coche, en lugar de verterla a la red.

Para que funcione hacen falta tres cosas: un medidor bidireccional en el punto de conexión a la red, un contador en el propio cargador y que ambos se comuniquen entre sí. De ahí que elegir los equipos a la vez importe tanto.

El detalle técnico que casi nadie cuenta

Un coche eléctrico no puede cargar por debajo de 6 amperios. Eso tiene una consecuencia práctica muy concreta:

  • En monofásico, necesitas 1,4 kW de excedente para que la carga solar arranque.
  • En trifásico, necesitas 4,2 kW.

Aquí el cargador monofásico gana, y es contraintuitivo: con una instalación doméstica normal en el norte, alcanzar 1,4 kW de excedente es habitual buena parte del día, mientras que sostener 4,2 kW solo ocurre en instalaciones grandes y en verano. Un wallbox de 7,4 kW monofásico es, para una vivienda, mejor compañero de las placas que uno trifásico más caro.

¿Y compensa frente a cargar de la red?

Con números de este mismo mes de agosto de 2026: al mediodía, que es cuando tu tejado produce a tope, la compensación por excedentes ronda los 0,05 €/kWh. El kWh que compras de la red se mueve alrededor de 0,17 €/kWh.

Es decir: cada kWh que metes al coche en lugar de regalarlo a la red vale unas tres veces más. Sobre un consumo de 2.500 kWh anuales, la diferencia son varios cientos de euros al año solo en la parte de recarga.

Paso 5: el papeleo (menos del que temes)

La instalación fotovoltaica se legaliza en Euskadi mediante declaración responsable ante la Delegación Territorial de Industria que te corresponda (Bilbao, Donostia o Vitoria). Y desde la Ley 5/2023 del País Vasco, el autoconsumo sobre edificios ya no necesita licencia municipal de obras: basta con una comunicación previa al ayuntamiento.

El punto de recarga, por su parte, se tramita con la memoria técnica de diseño y el certificado de instalación eléctrica que emite el instalador habilitado. Para un wallbox doméstico de 7,4 kW no hace falta proyecto firmado por técnico ni inspección de organismo de control.

En Heko nos ocupamos de los dos trámites como parte del presupuesto. No es un extra ni una gestión que te toque perseguir tú.

¿Y si aparco en un garaje de comunidad?

Es la pregunta que más miedo da, y viene con buenas noticias. El artículo 17.5 de la Ley de Propiedad Horizontal dice que instalar un punto de recarga para uso privado en tu plaza individual solo requiere comunicación previa a la comunidad. No hay que someterlo a votación.

Y por si quedaba margen de discusión, el Tribunal Supremo lo ha confirmado dos veces. En su sentencia de diciembre de 2025 estableció que basta con comunicarlo aunque el cableado tenga que pasar por elementos comunes, razonando que sería imposible instalarlo de otro modo y que el legislador ya lo sabía. En enero de 2026 añadió que la comunidad no puede exigirte un dossier técnico exhaustivo: basta con explicar el trazado y los detalles esenciales.

La comunidad solo puede oponerse si demuestra un perjuicio real y desproporcionado, y la carga de la prueba es suya, no tuya.

Ayudas disponibles: lo que hay y lo que no

Aquí vamos a ser más claros de lo que te van a contar en otros sitios, porque el panorama ha cambiado y circula mucha información desfasada.

  • Para las placas, sí hay subvención abierta. El programa del EVE para autoconsumo sigue vigente, con 600 €/kW para instalaciones residenciales de hasta 10 kW. En una instalación de 5 kWp son 3.000 €. Puedes ver las condiciones en nuestra guía de subvenciones para placas solares en Bizkaia. Ojo: la convocatoria cierra el 30 de septiembre de 2026, y hay que solicitarla antes de empezar la instalación.
  • Para el cargador, no hay ayuda directa ahora mismo. El Plan MOVES III cerró y no se ha abierto un sustituto para puntos de recarga domésticos.
  • Cuidado con lo que leas sobre el Plan Auto+. Es un programa real y vigente, pero subvenciona la compra del vehículo, no la infraestructura de recarga. Hay bastantes webs afirmando lo contrario.
  • Lo que sí puedes aprovechar: la deducción en el IRPF. Un 15% de lo que pagues por instalar el punto de recarga, sobre una base máxima de 4.000 € (hasta 600 € de deducción). Se aplica a instalaciones terminadas antes del 31 de diciembre de 2026 y el pago no puede ser en efectivo.

Preguntas frecuentes

¿Puedo cargar el coche solo con sol?

Buena parte del año, sí, si el coche está en casa durante las horas centrales del día. En invierno no: en Bilbao, enero produce prácticamente la mitad que julio. Lo realista es una mezcla de carga solar cuando hay sol y carga programada en horas valle cuando no lo hay.

¿Necesito batería para cargar el coche con placas?

No es imprescindible, pero cambia mucho las cosas si trabajas fuera y el coche solo está en el garaje de noche. Sin batería, el excedente del mediodía se vierte a la red y por la noche cargas comprando electricidad.

¿Sirve el enchufe normal del garaje?

Para una urgencia puntual, sí, pero no como solución. Un enchufe convencional entrega unos 2,3 kW, así que hablamos de más de un día entero para una carga completa. Además no tiene las protecciones que exige la normativa para uso continuado.

¿Cuánto se tarda en tenerlo todo funcionando?

La instalación en sí se resuelve en pocos días. Lo que marca el calendario son los trámites y los plazos de la convocatoria de ayudas, que es justamente el motivo por el que conviene empezar con margen.

Tu tejado y tu garaje, trabajando juntos

Un coche eléctrico convierte tu tejado en algo más que un ahorro en la factura de la luz: lo convierte en tu surtidor. Y a diferencia de una gasolinera, este te cuesta una vez y funciona veinticinco años.

La diferencia entre una instalación que aprovecha eso y otra que se queda a medias no está en la marca de los paneles: está en haber calculado bien cuánto vas a conducir, haber elegido la potencia de carga que de verdad admite tu coche y haber conectado ambas cosas para que se entiendan.

En Heko Energías hacemos el estudio de las dos partes a la vez: cuántos paneles necesitas contando tus kilómetros reales, qué cargador encaja con tu coche y con tu cuadro eléctrico, y qué ayudas puedes pedir todavía este año. El estudio es gratuito y sin compromiso, y te lo entregamos con los números delante antes de que decidas nada.

Puedes contarnos tu caso aquí o echar un vistazo a cómo trabajamos la instalación de placas solares en viviendas. Y si todavía estás decidiendo si el coche eléctrico te compensa, te interesa este otro artículo: por qué instalar placas solares si tienes un coche eléctrico.

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